-->

LA VIDA DESPUÉS DE PERDER A UN HIJO

12.7.18

La última vez que os escribí fue en Marzo, cuando os contaba en este post que estaba embarazada de cuatro meses y esperando gemelos... así que creo que es justo que continúe con un post más sobre ello, aunque sea el que cierre la que podría haber sido la experiencia más bonita de mi vida.

Muchas de vosotras ya sabéis lo que ha pasado porque os lo conté todo casi al detalle en Instagram, pero para entender mejor este post os recomiendo que empecéis sabiendo qué pasó con el primero de los gemelos y qué pasó con Eder, el peque que sí llegó a nacer y al que perdimos a los dos días de vida.


Cuando supimos que estaba embarazada por partida doble me asusté bastante, por qué negarlo. Fui encontrándome más a gusto con la idea con el paso de los meses, de hecho no había día que no imaginara cómo sería la vida con dos bebés en casa. Tanto se hace una a la idea de lo que va a venir que ahora, que es cuando iba a ser así, el día a día nos patea el estómago muchas veces con muchas pequeñas cosas.

Nos costó cambiar la idea cuando perdimos al primer gemelo. De repente todo lo que teníamos por duplicado ya no nos sería útil y después de 28 semanas imaginando la vida con dos niños teníamos que empezar a imaginarla sólo con uno. Pensad entonces cuánto nos puede costar ahora que, después de casi siete meses de embarazo, tengamos que vivir con el dolor y la tristeza de haber sido padres y volver a casa con las manos tan vacías.

Me habéis dicho varias que parece que lo estoy llevando bien y, en parte, es cierto. La vida sigue y tenemos mucho tiempo por delante para intentar volver a ser padres de nuevo, pero no tener a Eder con nosotros nos hace pasar muy malos ratos. Vivimos como todo el mundo: salimos de casa, hacemos planes, trabajamos, nos reímos... seguimos haciendo todo lo que una pareja hace porque la vida sigue después de todo, pero el día a día nos da de bruces muchas veces también. Los malos ratos llegan cuando salimos y nos cruzamos con carritos y bebés, porque esas personas podríamos ser nosotros hoy mismo. Cuando nos levantamos por las mañanas y el espacio que habíamos destinado en nuestro cuarto a la cuna de Eder está vacío. Cuando el cuerpo -muy listo él que sabe que has sido madre- te pide achuchar a un hijo que no tienes o cuando pasamos por delante de la habitación que con tanta ilusión preparamos para el peque, por poneros algunos ejemplos.

La vida sigue y ahí vamos, pero hay pequeños momentos que nos recuerdan que tenemos un cachito de tristeza y rabia enorme en el corazón que algún día, pasado un tiempo, convertiremos en más amor y cariño por Eder.

En cuanto a mi marido y a mí... estamos más unidos todavía. Podríamos haber tenido peor suerte y no haber sabido entendernos, pero hacemos un buen equipo y nos apoyamos hasta el infinito. Juntos es más fácil.

Foto de sophievintage
Sé de sobra que no soy la única persona en el mundo que ha pasado por esto, pero también sé lo duro que es y no quiero que no se sepa.

Imaginar la situación duele. Vivirla es otra historia.

Gracias por leer(me).
¡Hasta el próximo post!
Sonya

3 comentarios

  1. Seguí el embarazo por instagram y, aunque no nos conocemos de nada y no puedo opinar tampoco de mucho por eso mismo, me hizo ilusión saber que estabas embarazada, y sentí tristeza cuando nos dijiste que perdías primero a uno de tus bebés, y luego al segundo. No puedo decirte nada que te vaya a hacer sentir mejor, es un proceso de duelo que tenéis que pasar vosotros y a vuestro ritmo. Espero que lo llevéis lo mejor posible dentro del socabón que será en vuestras vidas, y sobre todo, GRACIAS a ti por contar tu experiencia, no a nosotras por leerla. Tiene que haber sido un esfuerzo tremendo el ponerte a escribirlo, aunque puede que también te ayude en cierta manera.
    Te mando todos los abrazos que pueden llegarte por aquí, y mucha mucha fuera para los dos.

    Un besazo guapa :)

    ResponderEliminar
  2. Como tú dices, no sois los primeros no seréis los últimos pero sois un ejemplo de valentía!! El amor de una pareja es verdadero cuando después de las adversidades sale reforzado... Lo digo también por propia experiencia. No me cabe duda de que, aunque duro, lo lleváis con una fortaleza admirable. Mil besos y muchos abrazos preciosa. Para lo que necesites aquí estamos!! �� �� ��

    ResponderEliminar
  3. Sabéis lo que os queremos y que estamos aquí para lo que necesitéis. A pesar de haber vivido la historia desde el principio aún leer estas palabras duelen y recordar que no podremos abrazas a nuestros sobris más.
    Un besazo enorme a los dos

    ResponderEliminar